martes, 5 de octubre de 2010

PARA. STOP.

Llevas años corriendo en una dirección que no te ha llevado a ningún lado. PARA! Pregúntate qué quieres, realmente, en el fondo de tu corazón. No tiene sentido seguir corriendo sin cesar para llegar a ningún lado. El día que dejes de correr hacia ninguna parte comenzarás a ver el camino más claramente. Corres porque crees que así al menos te diriges a algún lado, pero la verdad es que esto es falso. No avanzas, sólo retrocedes, sólo te alejas más y más, pones una venda en tus ojos y ya no ves tu camino. Para. Por más angustioso que creas que puede ser. Para. Respira. Conéctate. Y espera. Con fe, con paz, con expectación, con ganas y esperanzas. Poco a poco se irá desvelando el camino, porque éste te reconocerá y decidirá mostrarse ante ti. No podrá mostrarse mientras sigas corriendo, y aunque lo hiciera, tú no te darías cuenta. PARA.

1 comentario:

Etcétera dijo...

Buena reflexión....haremos un STOP... PARA REFLEXIONAR y ver mejor el camino que nos queda por recorrer. Si paramos un momento vermos mejor el horizonte. Podemosmirar hacia atrás y ver que el dolor se quedó detrás y que tu corres en sentido opuesto. Esto me gusta...gracias por haberme dejado pasar, gracias, lo necesitaba más que nunca.
besos
EVa